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CARTA
A LOS PADRES
Los
padres que desde hace años tenemos un hijo afectado por un síndrome
minoritario, hemos pasado por casi idénticas sensaciones y experiencias…dudas,
incredulidad, desconcierto, impotencia, injustificado sentido
de culpabilidad y la siempre presente preocupación por el futuro
de nuestro hijo.
La
falta de información sobre el síndrome y la desconfianza que poco
a poco vamos adquiriendo sobre la clase médica. Cada vez que un
nuevo médico nos atiende, al nombrar el síndrome de nuestro hijo
su respuesta es: ¿ síndrome de qué…?. Esta reacción nos deja en
un estado de indefensión total. Luego, con los años comprendemos
las dificultades que tienen los médicos para adquirir experiencia
sobre dichos síndromes, dada su baja frecuencia poblacional y
su dispersión territorial. Muchos padres sabemos lo que supone
el vía crucis de visitas de médico en médico esperando encontrar
el tratamiento que cure a nuestro hijo, primero en los servicios
sanitarios públicos, luego privados, medicina alternativa etc.
etc. toda una serie de esperanzas y desencantos, Pero hoy por
hoy, son las instituciones sanitarias públicas, quienes tienen
mas recursos para diagnosticarlos y estudiarlos, debido al gran
número de pacientes/años que acuden a sus servicios.
Sin
embargo los padres de hoy, cuentan con más ventajas que los padres
de generaciones anteriores, gracias a la labor de las asociaciones
que, cada vez más, instan a los responsables de la Sanidad a que
se preste atención y estudio a estos síndromes minoritarios.
Los
avances de la genética y la sofisticación de las pruebas de diagnóstico,
hacen que estas anomalías se detecten más tempranamente y todos
sabemos cuán importante es la estimulación precoz, fisioterapia
y otros tratamientos, para una mejor evolución y para evitar posibles
complicaciones…
También
los padres de hoy tienen más recursos para obtener información
sobre el síndrome de su hijo, la elevación del nivel cultural,
los medios informáticos como Internet proporcionan un caudal de
información importante. No obstante debo alertarles del peligro
que dicha información, si no es canalizada adecuadamente, puede
inducir a los padres a graves conclusiones.
Desde
Syndrom siempre recomendamos a los padres que esta información
sea comentada y contrastada con el pediatra que trate a su hijo.
Nadie como él puede valorar, según el ritmo de desarrollo que
tiene el niño, qué consecuencias pueden derivarse y qué otras
complicaciones probablemente no se le presenten nunca. Muchos
padres al recibir la información de Internet, se hunden ante tantos
datos alarmantes, sin considerar que aunque todos los afectados
de un síndrome tienen algunas características comunes, no todas
ellas aparecen en cada paciente. Además hay que tener en cuenta
que muchas complicaciones que se presentan y se publican, son
debidas a que el paciente en cuestión fue diagnosticado tardíamente
y por tanto no recibió el tratamiento adecuado en el momento oportuno.
También influyen negativamente las circunstancias del parto y
sus complicaciones (anoxia neonatal, hipotonía ,etc.)
No
debemos tampoco olvidar que la mayor parte de la información está
en inglés, y que el dominio del idioma por si sólo, sin conocimientos
médicos, puede dar lugar a interpretaciones erróneas y no hablemos
ya de las traducciones hechas con programas informáticos, que
muchas veces resultan ininteligibles al profesional y francamente
desastrosas.
Si
antes, para nosotros, el no disponer de información era un elemento
de dudas y vacilaciones, actualmente una excesiva información
mal valorada puede tener consecuencias psicológicas graves para
los padres de hoy.
La
actitud de la familia que yo recomendaría podría definirse en
tres escuetas frases:
1. Esperar
y desear lo mejor
2. Conocer y prevenir lo peor
3. Asumir serenamente el día a día y los resultados
Es
necesario mantener las esperanzas en las nuevas técnicas y en
nuestros esfuerzos.
Es
también necesario conocer las posibles complicaciones, sin histerismos,
para poder paliarlas si se presentan.
Y
seguramente al final veremos, como siempre, que en el término
medio está la sabiduría. Quizá no podremos ver todas nuestras
esperanzas cumplidas. Seguramente todos nuestros temores no se
habrán hecho realidad. Pero habremos andado un camino con la seguridad
de haber hecho adecuadamente lo que estaba en nuestras manos,
independientemente del resultado.
Mi
comprensión y cariño para todos los padres que han pasado, pasan
o pasarán estas circunstancias y vivencias.
María Subirá i Nadal
Presidenta
ANTES
Y DESPUÉS
Estimadas
familias:
El escrito que a continuación expongo, lo redacté
poco tiempo después de fallecer mi hijo, a los 30 años
de edad, afectado por el síndrome de Prader Willi, después
de una noche de reflexión y de un impulso de amor. Fué
publicado en la revista " The Gathered View" que periódicamente
publica THE PRADER-WWILLI SÍNDROME ASSOCIATON (Estados
unidos) a la que desde hace años pertenezco. Recibí
múltiples emails de padres en mi misma situación
y de familias cuyos hijos viven. Agradezco ese apoyo y me sorprendió
que las familias con hijos vivos también manifestaran lo
que mi modesto escrito les ayudaba en su quehacer diario. Ello
me ha decidido a publicarlo en nuestra web, con la esperanza de
mitigar el dolor a unos y de ayudar a valorar estos pequeños
detalles de su hijo a otros. Los padres, en nuestro deseo de poder
curar a nuestro hijo, nos fijamos más en las carencias
de capacidades a solucionar, que en la cualidades y estos "pequeños
regalos de amor" del día a día. Soy consciente
de que quizá no sea tan aplicable a las personas con deficiencias
muy severas o con poca capacidad de comunicación, aún
así creo que algún destello o gesto puede alegrarnos.
Con
cariño
María
Subirá i Nadal
Presidenta de
Asociación Syndrom
GRACIAS
, JORDI
GRACIAS, HIJO MIO
Hoy hace dos meses que nos has dejado y aún te siento conmigo,
ahora más que nunca. Hace 30 años que saliste de
mi cuerpo para enfrentarte a una vida difícil y ahora has
vuelto a entrar en él, en mi corazón para siempre.
Casi no puedo creer cómo ha sucedido, ha sido tan repentino
Después
de un verano relativamente tranquilo y feliz, cuando parecía
que todo aquel largo período de crisis y enfermedad había
sido superado te has ido. Mil recuerdos se amontonan en mi mente,
mil dudas, mil ¿por qué?. Pero las respuestas ya
las debes saber tú desde allí donde tu alma esté.
Pero yo te siento tan cercano, que creo que estás junto
a mí en todos los rincones .
Y ahora llega el momento de decirte lo que siempre sentí
y que nunca te dije:
GRACIAS POR:
haber sido tan cariñoso con todos
haber sido tan valiente y paciente en la enfermedad
haberme dado tantas lecciones, de amor, paciencia y tolerancia
haberme hecho ver la importancia de las pequeñas cosas
que tanto disfrutabas
.
haberme dado fuerzas para seguir, cuando me hundía
haberme hecho desarrollar virtudes ocultas en mi
haberme enseñado a querer de forma distinta
haberme hecho mejor persona que sin tu ejemplo quizá no
hubiera sido..
GRACIAS POR:
esos "te quiero mamá" que sin necesitar un motivo
me decías
esas miradas largas y dulces que tenías
ese amor que siempre me diste, aún en los peores momentos
esos recuerdos imborrables: nuestros viajes, nuestras excursiones,
nuestros paseos, conciertos etc. que disfrutábamos juntos
por tu preocupación por los demás, sobre todo por
tu familia y compañeros
.
Sé que he perdido tu compañía, pero tú
te has ahorrado sufrimientos que quizá tu estado de salud
te hubiera dado..
No terminaría nunca esta lista de GRACIAS, pues es ahora
cuando más valoro lo felices que hemos sido a pesar de
los momentos malos que en estos 30 años han habido.
GRACIAS POR HABER SIDO TAN " ESPECIAL "
..
Te quiero, Jordi
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